Se encuentra en el círculo polar ártico y es el nuevo hotel de Snøhetta, el cual aparece dentro de un entorno virgen de Noruega que pretende ser el primer hotel con energía positiva del mundo cuando se inaugure en 2021. Los edificios de energía positiva son aquellos que producen más energía que la que consumen para su funcionamiento.

Lo primero que me llamó la atención de este edificio es su estructura, ya que no pretende interrumpir el entorno, sino que se ha adaptado a la perfección para pertenecer dentro de su naturaleza, incluso ayudarla, además de crear un nuevo interés turístico para poder observar su hermoso medio. Como edificio de Powerhouse, por definición, “producirá más energía renovable (durante su vida útil) que la utilizada para materiales, producción, operación, renovación y demolición”. Powerhouse es una ONG y empresa noruega, dedicada a la arquitectura de energía positiva. Stølsnes, directora de marketing de Arctic Adventure of Norway, decía que “los hoteleros deben asumir la responsabilidad de ser eficiente y asegurarse de que los turistas también comprendan su papel al visitar un entorno como este”.

Esto es lo que pretenden los inversores del hoter Svart cada vez que alguien se acerque a la costa de Helgeland, en el norte de Noruega. Se trata de conocer la importancia del glaciar Svartisen que cae por la ladera de la montaña Almlifjellet y el fiordo de Holandsfjorden, acompañado de una transparente extensión del mar como si fuera ginebra, reflejando la montaña de tonos azules como un espejo. “Este tipo de fenómenos naturales, en cierto modo, representan un nuevo tipo de lujo”, dice Khan, gerente del proyecto. “No se trata de bañeras y fregaderos dorados, sino de experimentar la naturaleza en su forma más pura”.